Mi hermano José Luis Fernández Castillo, teniente de su admirado Regimiento de Saboya nº 6, no nos comentó lo que había sucedido el 3 de julio de 1969, solo cuando le notificaron que le habían concedido una medalla no tuvo más remedio que comunicarlo a su familia, por otra parte, no se creía merecedor de tal condecoración.

Yo le pregunté “¿cómo no nos lo contaste?”; me contestó “estoy seguro que cualquier persona de bien y de los que servimos en el Regimiento de Saboya nº 6 hubieran actuado como yo . A mí lo que impresionó es que la madre de uno de los operarios que estaban en el pozo me gritaba: hijo no entres que puedes también perder tu vida”.

Mi hermano y yo nacimos en África y vivimos en Ifni durante 16 años, que fuimos a Madrid a estudiar. Mi padre era de Transmisiones, montó la Central Eléctrica en Ifni y el suministro energía eléctrica al resto de la provincia del A.O.E. Combatió en la Guerra de Ifni, combatió las plagas de langosta, creo Radio Sidi Ifni y después de la Guerra de Ifni, proyectó y ejecutó un frigorífico debajo del Zoco por si hubiera otra situación de emergencia no quedar desbastecidos.

Cuando la guerra de Ifni, mi hermano José Luis con 13 años, organizó la colaboración de varios alumnos del Instituto General Díaz de Villegas, para ayudar en el hospital con el objetivo que todo estuviera a punto para cuando llegaran heridos. Le concedieron a él y su grupo una medalla.

Mi madre, cuando injustamente con calumnias quisieron expulsar a los Franciscanos, organizó una recogida de firmas para evitarlo, no se consiguió, pero ella nos dijo “No ha sido posible, pero era nuestro deber hacerlo”.

Fuimos la consecuencia de unos valores cristianos que nos demostraron nuestros padres en su actuación del día a día.

Mi hermano, cuando falleció, cursaba el tercer curso de Ciencias Políticas y Económicas, en la Universidad Complutense de Madrid. Había realizado los cursos de Paracaidista, Combate en Montaña en los Pirineos, Helicópteros.

Tenía mucha ilusión en que yo conociera Villaescusa de Haro, decía que tenía mucha Historia y además los villaescuseros eran muy buena gente, acogedores y muy alegres.

Murió en Acto de Servicio el 2 de diciembre de 1972 en un accidente de helicóptero en Valverde del Júcar (Cuenca). Tenía 28 años y le faltaban unos meses para ascender a capitán.

Cayetano, enhorabuena por el excelente trabajo que usted y su equipo han hecho en este 50 aniversario del hermanamiento del Regimiento Saboya nº 6 con Villaescusa de Haro.

Un afectuoso saludo de la hermana del teniente Castillo,

Julia Fernández Castillo.

 

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